domingo, 1 de enero de 2017

Hay prisa


A pesar de que estemos en fechas en apariencia poco proclives a lo laboral, las escuderías no están perdiendo el tiempo y desde sus respectivos entornos surgen anécdotas que delatan una actividad frenética.

Hace nada, por ejemplo, conocíamos que la FIA ha echado para atrás el modelo de suspensión propuesto para el RB13 por Milton Keynes, y casi en la misma franja horaria, sabíamos que a Valtteri Bottas ya le estaban moldeando el baquet para el W08...

Sí, Brackley había aunciado a mediados de diciembre que hasta pasado mañana día 3 no revelaría el nombre del sustituto de Rosberg (he leído que definitivamente será el 9), pero la agenda manda y se ve que puesto que Massa ha sido repescado como Williams man lo mejor era ganar tiempo al tiempo. Total, el personal no es tonto y ya nos imaginábamos todos que el finlandés iba a ser el agraciado en la tómbola, más que nada porque todos los caminos llevan a Roma y porque si es blanco y va embotellado, suele ser leche.

Y aquí quería llegar yo esta tarde en que he salido ileso de la comida de Año Nuevo, por no llamarla merienda, que eso de sentarse a la mesa a las 15:45 y levantarse de ella dos horas y media más tarde no sé muy bien qué es. 

En fin, aquí quería llegar, venía diciendo, porque bajo el gesto chocante, o reprochable, que supone que una escudería como Mercedes AMG se pase por el forro de los pantalones el respeto que merecen sus seguidores y todos aquellos que acostumbran a creer sus palabras, prensa incluida, se esconde una urgencia ineludible.

Hace falta que alguien se ponga a currar en el coche que correrá este año, y cuanto antes mejor. Y desconociendo si a estas alturas ese alguien lleva ya un montón de horas acumuladas en el simulador, cabe recordar que todo debe estar listo para el día D y la hora 00:00, y aquí no hay pamplinas que valgan ni paños tibios. Los equipos funcionan como pequeños ejércitos. Hay planes y se cumplen so pena de cargarse la temporada y tirar por tierra todo el dinero y esfuerzo invertidos. 

Y en este punto me quito el sombrero ante Brackley. 

Es habitual que lo urgente se imponga a lo importante, pero me da a la nariz que la anglo-germana ha aunado las diferentes prioridades a la hora de definir el criterio que permitirá que el W08 ruede en configuración de batalla en Montmeló a partir del próximo 27 de febrero. 

Que al final sea Bottas el encargado de pulir el vehículo junto a Hamilton me parece lo de menos. Era la opción más idónea desde el siguiente minuto a que Nico anunciara su retirada. ¿Nos han mareado con el asunto? Sinceramente: ¿qué más da? Es bueno que percibamos que las escuderías tiene prisa, incluso poniendo a prueba nuestra paciencia.

Os leo.