miércoles, 22 de mayo de 2013

El buen pastor

De Bernie se puede decir casi cualquier cosa menos que no sabe llevar su negocio. Ahí le tenemos, por ejemplo, cargando contra el flanco que aún no había entrado en combate a cuenta del sainete montado alrededor de Pirelli, los pilotos, a quienes pide que usen el cerebro para entender «cómo ganar carreras», mientras se echa a la espalda la responsabilidad última de lo ocurrido: «Le pedí a Pirelli que fabricase neumáticos que no pudiesen completar el 50% de la carrera, lo que significaría que necesitaríamos pitstops. Y eso es lo que hicieron.»

Aunque no quedan muy lejos estas otras palabras vertidas por don Bernardo al Daily Express hace tan sólo 8 dias: «Las ruedas están mal y no son lo que esperábamos de Pirelli», lo cierto es que no existe ninguna contradicción porque Ecclestone no se contradice nunca, es más, siempre lleva la razón con tal de salir en primera página. [Diariomotor]

lunes, 20 de mayo de 2013

Darwin llevaba razón, pero no tanto


Darwin llevaba razón pero no tanto. La selección de las especies está bien como explicación de un proceso de destilación que lleva a la conclusión de que la mejor opción prospera siempre, pero otra cosa es elegir cuál de la modalidades vencedoras convence, y no me voy de baretas porque incluso el viejo padre de la cosa admitía que su teoría podía dar como resultado dos o más alternativas.

Ahí les tenemos, Eva, los dos mejores exponentes de que don Charles llevaba razón cuando analizaba con lupa pinzones y tortugas en las islas Galápagos. Todo un enigma, una calculadora afilada y de pies de barro, compartiendo con el fuego más genuino vaya usted a saber qué cosa. Prost el frío, señalando al volcán Senna en qué consistía algo que él había descubierto y que podía beneficiar a ambos...

Nos falta Diego para firmar la escena, pero en todo caso, ahí queda la estampa: dos tipos que comparten una idiotez que los señala a ellos como protagonistas y a nosotros como meros espectadores; dos humanidades distintas que atienden desde sus respectivas frecuencias a una misma realidad en la captura fotográfica, bipolar, multipolar, poliédrica. En definitiva, mágica, Eva.

Mi ángel de la guarda, mi ingeniero azul de pista, me ha puesto sobre aviso este fin de semana pasado, al respecto de que hace tiempo que no confieso en público que soy más del profesor que del paulista, y que no atiendo como es debido a respetar las lindes que nos ponen en cajitas a todos para que seamos comprensibles y asimilables para el vulgo. Sí, soy más de Alain que de Ayrton, nunca lo he negado y hoy lo admito de nuevo, aunque mi afirmación no supone óbice ni cortapisa para que eche de menos la fogosidad del enemigo eterno a la hora de comprender en toda su textura, a quien he elegido como símbolo de mi pequeña existencia, ya que soy consciente de que uno y otro iban de la mano.

Sea como fuere, en la foto que habría podido firmar Diego, la de más arriba, la que abre y decora esta entrada, es mi Alain quien le explica algo indescifrable a Ayrton, y eso me lleva a pensar que posiblemente llevan razón los que afirman que la última llamada que recibió el brasileño antes de dejarse la vida en Tamburello, fue la de su archienemigo el francés, el hijoputa que le hizo la vida difícil y amarga, quien le supuso un antes y un después, el avatar que le sacó de McLaren para proponerle cama tibia en Williams.

Sea como fuere, repito, Alain y Ayrton son las dos caras de la misma moneda y coincideron para nuestro alborozo en una etapa concreta de todo esto. Darwin llevaba razón pero no tanto, Eva. Soy de Alain, pero a veces echo de menos ser de Ayrton...


PD: Hoy va por ti, Eva, y no me preguntes por qué ;)

Pilatos se lava las manos


La semana empieza cargadita de noticias. La FIA, que tardó cero coma en advertir a Williams y Caterham en pretemporada de que en Melbourne no iba a tragar con sus propuestas de acequias tuneadas para las salidas de los escapes, se ha tomado su tiempo en dejar a Pirelli sola, o mejor dicho, en lavar la imagen de Red Bull en el espinoso asunto del anunciado manoseo de las gomas italianas para Canadá.

La austriaca, claro está, lleva unos días callada (ya había hablado lo suficiente con antelación, no lo olvidemos), lo que ha originado que las recientes alusiones de Éric Boullier al respecto del mamomeo que rodea al proveedor único de neumáticos, y un miserable twit de Ferrari (si es que no se pueden hacer bromas, que las carga el diablo), hayan obrado el milagro de sacar a los chicos de Todt de su zulo para proclamar que el artículo 12.6.3 del reglamento técnico sigue vigente (sic), como si fuese éste el tema a debate. [Diariomotor]

La prueba del agua


Una de las mayores contradicciones que sufre nuestro bienamado deporte radica en la querencia que hay por parte de aficionados y prensa especializada, incluso por Bernie Ecclestone y los pilotos, al respecto de las carreras que se celebran sobre mojado, ya que prácticamente todo el mundo coincide en que son mucho más entretenidas que las que se disputan sobre piso seco.

Y digo que existe contradicción porque este anhelo generalizado no se ve correspondido en modo alguno por la deriva técnica y reglamentaria de la Fórmula 1, que sigue incidiendo un año tras otro y con la excusa del espectáculo, precisamente en aquellos aspectos que jamás se dan en una carrera pasada por agua.

Una prueba en mojado es una cita en la que la aerodinámica pierde importancia en favor de la mecánica. Se corre más lento. Los chasis se elevan con respecto al suelo, por lo cual, el fondo plano mitiga su influencia y son los alerones delantero y trasero los que cogen el relevo a la hora de asentar el coche. Las suspensiones cobran mayor importancia para conseguir el necesario agarre y establecer el rango adecuado de funcionamiento del monoplaza en orden de marcha. No se utiliza el DRS. Los pilotos adquieren mayor protagonismo en carrera que los muros de sus equipos, y las estrategias diseñadas por estos pueden ser más arriesgadas porque para colmo, el uso de neumáticos no está restringido como en seco a la elección de un agente externo (Pirelli en este caso), sino que por el contrario, cada escudería puede utilizar el modelo que le convenga dentro de un abanico tan sencillo como fiable de prever: gomas mixtas y extremas...

Sintetizando, que es gerundio: las disputas sobre meteorología adversa dan lugar a escenarios en los cuales, ante idénticas circunstancias para todos los participantes, existe un mayor margen de maniobra y creatividad para caer derrotado o para vencer, lo que incide sin necesidad de mayores complicaciones, en el afloramiento natural de un espectáculo genuino que afecta lo mismo a la cabeza de la carrera que a las zonas media o baja de la parrilla.

Por desgracia, el Gran Premio de Mónaco se va a celebrar en seco, pero me voy a poner a danzar y cantar como un poseso para ver si por fortuna, tenenemos suerte y a partir del Gilles Villeneuve y hasta Monza, gozamos de un verano con abundante pluviometría.

Tendría su gracia, no me lo neguéis. Los experimentos de Pirelli con sus compuestos no servirían de absolutamente nada, ni siquiera en calificación. La aerodinámica de los vehículos perdería fuelle y ganaría enteros el nivel de apuesta de cada escuadra. No veríamos adelantamientos artificiales by DRS pero a cambio, disfrutaríamos de los pilotos y de sus vehículos en estado puro, sin conservantes ni colorantes, precisamente como al parecer no quiere verlos la FIA ni en pintura...

Os leo.

domingo, 19 de mayo de 2013

Magia atemporal


Uno de los aspectos más cachondos de discutir sobre Fórmula 1 reside en encontrar un punto de encuentro en el cual apoyarse para concertar un acuerdo, avanzar o en su caso retroceder, ya que mal que queramos, nuestro amado deporte es un señor que peina muchas canas si tomamos como cierto que nació en 1950, y un anciano venerable si miramos a nuestra espalda para verlo irrumpir ruidosamente en los albores del siglo XX.

En todo caso, creo que podemos convenir en que ha pasado mucho tiempo desde que hay deporte sobre el que discutir, y en que éste no ha reparado en gastos a la hora de cambiar su aspecto e idiosincrasia, modificando sus constantes a las diferentes etapas que jalonan la historia de la F1. [Diariomotor]

sábado, 18 de mayo de 2013

El chico malo de mi peli


Si no me fallan las cuentas, en 2016 McLaren cumple 50 tacos, mientras tanto, el año que viene se vestirá previsiblemente de naranja neozelandés, y estará esperando con los brazos abiertos a que llegue Honda en 2015 y destierre los temores que la acucian ahora.

Escribí el jueves que la de Woking se enfrenta a una encrucijada compleja de resolver. El MP4/28 no pita y se podría decir que el verano está demasiado cerca como para que haya posibilidades reales de reacción. Y si el otro día hablaba más de Jenson que de Sergio, hoy le toca a éste hacer de protagonista, porque el mexicano ha sido llamado a liderar la herencia de Bruce en estos tiempos en apariencia tan difíciles.

Soportando más collejas de las que pienso honestamente que ha merecido, el Checho se estrenaba en McLaren con el pie cambiado, e hizo falta que le tentaran un poco en casa y le atizaran bastante desde la barrera, para que en Bahrein nos demostrara de qué pasta está hecho y en España se desluciera un poco, sencillamente porque por radio le advirtieron de que no debía inquietar a su compañero Button.

Pérez está casi hecho y ahora sólo le falta coger el puntito que le puede convertir en el tipo que necesita Woking. Inteligente y frío en pista, resulta muy consistente tanto en seco como en mojado. Su etapa en Sauber le ha convertido en un hombre que cuida los neumáticos y esa experiencia le está sirviendo en McLaren mientras se acostumbra a la diferencia de brío existente entre el motor Ferrari y el Mercedes-Benz... Pero el monoplaza plata no acompaña y sería deseable que lo hiciera al menos en siete días, más que nada por ayudar a disipar algunas dudas.

Mónaco parece el sitio ideal para mostrar que ni se parece a Lewis ni falta que le hace. En este sentido, aprovecho para decir que se me antoja injusto que se acostumbre a vislumbrarlo en comparación con el británico que ahora milita en la de Brackley. Son dos personalidades tremendamente diferentes. Sin duda el mexicano es menos fogoso aunque igual de afilado cuando hace falta, y si los números le desmerecen bastaría recordar las etapas más tristes de Hamilton, para comprender de inmediato que si no hay monoplaza, la cosa de destacar siempre se resiste en la Fórmula 1 actual.

No obstante, sospecho que esta diferencia de personalidad entre Sergio y Lewis es la que tiene descolocado a Jenson. El de Frome sabe ya por quién doblan las campanas y que el de Jalisco es su recambio natural, aunque no conoce aún cómo meterle mano más allá de superarle con viento de popa. Por eso me apetece ver bien a McLaren en Mónaco y no en un estado tan sí es no es como el que nos llevan acostumbrando. Quiero ver al chico malo de mi película mojando la oreja del bueno, del rubio, del que tiene novia modelo. Jenson se recuperá y devolverá al mexicano la patada en la espinilla, en otra carrera, seguro, y hasta incluso diría que le vendrá bien el revulsivo, a la manera que le fortaleció sostener a Rubens durante la segunda mitad de 2009.

Sea como fuere y al hilo de lo que comentaba al principio, Sergio tiene que crecer rápidamente para cumplir debidamente con el cometido para el que lo han contratado en McLaren: llegar a 2015 vivos.

Os leo.

La cabeza fría


El uso de la psicología en la Fórmula 1 es desde siempre, algo que me apasiona. Todos mienten en el paddock, todos guardan sus cartas y enseñan la mano que conviene en cada momento mientras ocultan la otra...

Ferrari está haciéndose notar en esto del affaire Pirelli, precisamente por el celo que está poniendo en situarse en un segundo plano desde que comenzara el acoso a la milanesa antes de Bahrein. En apariencia el asunto no va con ella y si se la menciona, son otros los que lo hacen, como por ejemplo Jaime Alguersuari o Éric Boullier, quienes situaban hace un par de días a la de Maranello, precisamente en el lado de los chicos buenos que han hecho los deberes en invierno y pretemporada. [Diariomotor]