jueves, 29 de enero de 2015

A McLaren le sobran letras


Mientras esperamos a que se presente oficialmente el McLaren MP4/30 de este año en la monumental sede de la escudería británica en la localidad de Woking, me apetece echar el ratito para ayudar a entender por qué habiendo transcurrido 35 temporadas con esta, desde el estreno del MP4/1 en 1981, en 2015 la secuencia numérica se corresponde con una cifra sensiblemente más baja.

En la actualidad resulta habitual que cada sesión disponga de un vehículo con distinta denominación, algo que encaja con pasmosa naturalidad en la puntillosa personalidad del patrón de la inglesa, Ron Dennis, quien no se cortó ni un pelo en adornar la «M» tradicional del equipo que pusieron en pie Bruce McLaren y los hermanos Mayer en 1963, apostillándola con el archiconocido «P4» que no supone otra cosa que la reverberación del Project Four Racing con el que Dennis se hizo conocido en F2 antes de pasar a mayores.

miércoles, 28 de enero de 2015

Desmontando a Orroe


No soy de los que mendigan respeto aunque sí de aquellos que tienen libreta donde apuntan las afrentas, no sea que por dar poca importancia al asunto se me acaben olvidando.

Soy así pues porque sí, que dirían los de Calle 13, aunque confieso que me he pasado la tarde escuchando a Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. Bebiendo buenas melodías, nostalgia y gratos recuerdos a partes iguales, que como el alcohol, me ayudan a destilar lo mejor que llevo dentro.

martes, 27 de enero de 2015

Guía para mejorar la entendederas


Sin casi habernos dado cuenta, nos encontramos en esa etapa de la temporada en que unos ven muchas cosas y otros no cazan ni una al vuelo y no porque no quieran, sino porque ha calado en ellos eso tan extendido de que la Fórmula 1 es muy compleja.

Es complicadilla, tampoco vamos a negarlo, pero siendo sincero tengo que decir que ni tanto ni tan calvo porque a ver, un vehículo de la máxima categoría no deja de ser una cajita de cerillas con cuatro ruedas, aunque muy estrecha porque solo lleva un pasajero, el piloto.

lunes, 26 de enero de 2015

El guateque


Entre los múltiples contrasentidos que adornan la Fórmula 1, se encuentra esa sinrazón por la cual, Bernie rechaza las redes sociales, youtube y casi internet entera, pero transige de buena gana en que las escuderías enseñen la patita de sus vehículos mayoritariamente a través de la pantalla de un ordenador, una tablet o el smartphone.

La sustancia del despropósito radica, siempre bajo mi humilde opinión, en que el negocio en su conjunto tiene un grave problema de identidad que acostumbra a trasladarnos año sí y año también, como si nos incumbiera a nosotros resolverlo.

domingo, 25 de enero de 2015

Michael también pasó por aquí


En esa manía tan nuestra de reclamar hipotecas sobre parcelas saldadas, el nombre del único heptacampeón que tenemos se yergue de un tiempo a esta parte como un fantasma que sin necesidad de haber estado aquí, sin embargo vivió entre nosotros y sufrió en nuestra misma mesa, las carencias de una Fórmula 1 que a día de hoy no reconoce ni la madre que la parió.

Duele reabrir heridas y más con Michael indefenso y apartado quizás para siempre del mundanal ruido, pero puesto que son otros los que lo enarbolan para escupir sobre la última etapa vivida en La Scuderia, resulta pertinente hacer de tripas corazón para recordar que la ilusión de que el Kaiser podría haber levantado Ferrari como no lo ha hecho nadie en este pasado lustro es tan solo eso, una ilusión que hunde sus pies de barro en un manantial de aguas cristalinas.

sábado, 24 de enero de 2015

Oí al búho susurrar mi nombre


Siempre hay un sufrimiento mayor que el tuyo, un frío más intenso que el que tú sientes. Una soledad que aprieta con más insistencia que la que te agarrota contra esa misma pared de hormigón armado, a cuya sombra impenetrable nos sentamos todos a esperar con miedo a que suceda lo que creemos inevitable. Como si algo quisiera hacerte saber lo pequeño que eres incluso en tu propia derrota, siempre encontrarás una más dolorosa que entierre la tuya bajo toneladas de otoñales hojas secas...

Miramos hacia atrás con insistencia numantina, volviendo la cabeza hasta hacernos imposible el caminar, por discernir qué hubo ayer que no existe hoy ni habrá mañana, y con suerte encontraremos que el pasado sufre empacho de microcuentos que ahora no tienen cabida y de botellas con mensajes que quizás nadie leerá, porque su mar es tan perverso y traicionero como el nuestro, pero sus olas bañan las arenas y rocas del mítico País de Nunca Jamás.

viernes, 23 de enero de 2015

Streiff, la pieza fácil


Nadie negaría que Philippe Streiff se ha puesto en aprietos él solito. Ha cuestionado a la FIA en su derrame de letras sobre el accidente de Jules Bianchi y a Jean Todt y Gérard Saillant, la inoportuna ingerencia les ha sentado como un cuerno sonando a la hora de la siesta, de manera que han anunciado que van a empitonarlo en los tribunales, o que lo han hecho ya, o que vaya usted a saber si todo esto no acaba como tantas y tantas cosas que afectan a la ilustre institución.

El piloto francés que casi pierde la vida en 1988 es un resentido que recientemente, ha sido sacado a patadas del entorno que vela porque no se quiebre el silencio que rodea a Michael Schumacher en su convalecencia y recuperación. Tuvo mala suerte en Jacarepaguá, fue tan solo eso, aunque si no hubiese hecho caso a los que le desanimaron de interponer una demanda por negligencia a la FIA, seguiría igualmente yendo en silla de ruedas pero a lo mejor, además de haber tenido mala suerte, tendría así mismo el aval de la razón.