domingo, 28 de diciembre de 2014

No es país para viejos [Interlagos]


Lo que queda de año se me va de las manos y no es cuestión de dejar las cosas a medio terminar. Entre pitos y flautas este miserable blog marcará, si no las clava, cerca de 500 entradas cuando den las campanadas de Año Nuevo, y si sumamos los artículos que he realizado en los siete meses correspondientes a 2014 para Diariomotor, haceros cuenta de la barbaridad de palabras que he escrito esta temporada sobre nuestro bendito deporte.

Pero si no era cuestión de dejar los deberes sin hacer, como decía al inicio, tampoco es lugar para lamentarse de nada. Me he divertido como un jabato y eso es lo que queda, pero 2015 tengo que encararlo de otra manera y sin duda, las crónicas de cada carrera pasarán a ser auténticas rarezas entre otras cosas, porque normalmente ya existe suficiente material en la red sobre ellas a las pocas horas de haber concluido, como para amparar mis idas de olla diarias a lo largo de las semanas posteriores.

Mi Felipe en picardías


Mi Felipe está viviendo un momento inenarrable, lo cual me sigue ratificando en que mantengo intacto mi contrastado sentido arácnido.

Es cierto que como en toda relación paternofilial, aunque esta que nos une sea pelín forzada, ambos hemos compartido momentos alegres y también instantes bastante ingratos. Pero el final es lo que cuenta y aquí cabe decir, que si bien metía la pata hasta el zancarrón cuando en 2008 enarbolaba aquello del ¡rosso o nada!, el tiempo ha venido a darnos a los dos la razón porque el paulista parece un tipo feliz lejos de Maranello, y yo agradezco a los cielos que disfrute de tanta miel hasta la última gota.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Un Aston en la F1


Conforme voy haciéndome mayor y peino más y más canas, se va manifestando en mi interior una irresistible atracción por los vehículos que jalonaron los primeros años de la Fórmula 1.

La Segunda Guerra Mundial supuso un obligado paréntesis entre los monoplazas anteriores al conflicto y los que estrenarían el campeonato del mundo tal y como conocemos. Sin embargo, las propuestas de antes de 1939, casi valían para disputar las pruebas del nuevo formato, aunque en un puñado de años fueron arrinconadas por máquinas .

viernes, 26 de diciembre de 2014

El robado


No salimos de una Ferrari que nos metemos en otra. Maurizio Arrivabene y Sergio Marchionne están ofreciendo titulares a cascoporro, hasta el punto de que uno se pregunta qué pasa con el campeón del mundo y su escudería, la titular del mundial de marcas, que no son capaces ni de asomar las orejas entre tanto barullo mediático teñido de rosso.

Como tifoso, la cosa me mosquea lo suyo. La gente piensa que La Scuderia está mostrando su auténtica cara y nada más lejos de la realidad. Sin ir más lejos, en Mercedes AMG rodaron cabezas durante 2012 como si fuese la festividad de Santa Guillotina, pero el dramatismo no llegó al río. Ni Schumacher se salvó de aquella quema, y eso que habiendo sido capaz de levantar a la de Il Cavallino Rampante, vino a Brackley para liderar el retorno de la de la estrella de tres puntas al panel de los top durante tres años consecutivos, pero se ve que no pudo. Ross Brawn también acabaría dejándolo.

6 o 7 cuentos de Navidad #06


La cena de Nochebuena no termina hasta la mañana del 26 de diciembre, cuando antes de meterte el pimer café en el cuerpo, te has convertido en Indiana Jones buscando por la cocina o en el interior del frigorífico, quizás la que será la última croqueta que podrás probar antes de Nochevieja, y eso si te dejan.

Las fiestas son un territorio sumamente extraño. Unas veces están empapadas de alegría y otras, de melancolía. Os lo mencionaba el otro día cuando iniciaba esta pequeña serie de anotaciones que seguramente concluirán aquí y ahora: a mi padre le gustaba el cine mudo y Charlot y a mí, me encantan las carreras. Coincidencia o no, tras el amargo trago que pasamos juntos en la última Nochebuena que compartimos, consumimos las horas posteriores charlando sobre la belleza.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Pecado Kimi


Cuando no escribe nadie, escribo yo. Es un acto contestatario, reivindicativo, totalmente personal. Hoy por ejemplo, día de Navidad, el blog mantiene las constantes vitales de las jornadas anteriores y Dios quiera que de las venideras... Nada parece haber cambiado aunque en el fondo, todo sea profundamente distinto porque es festivo. 

Y antes de cerrar quiero hablar de Kimi. El tipo que acaricia las curvas para superarlas sin dejar rastro de su paso. Raikkonen. Del que nadie diría que existe alguien parecido en la parrilla salvo que contemplemos la posibilidad de que entre los pilotos puede caber un poeta, un verso libre, un finlandés raro, un pecado que por razones diversas que hoy no hace el caso tocar, resulta tremendamente distinto a los demás pecados que en el mundo han sido y serán.

6 o 7 cuentos de Navidad #05


Esta me va a salir sencillita, apenas consiste en unas líneas. Un grupo de artistas amantes del automovilismo deportivo, se juramenta en recrear un pretérito que hoy parece inalcanzable y les sale una pequeña obra maestra.

No se trata tanto de si un puñado de imágenes valen por unas gavillas de mil palabras cada una, o si por el contrario, hay imágenes que valen las mil palabras en las que han sido tasadas.