martes, 22 de julio de 2014

Luna rossa


No has conseguido pararlos, necio. Quisiste evitar el ruido que tú mismo habías provocado cuando hace un año saliste al paso del único individuo sobre la Tierra que te ha dicho lo que piensa de tus autos, y hoy es el día en que sabiendo que no tienes agallas para neutralizarlo con tus propias manos, te salen tus aprendices de hechicero de entre los zapatos cardenalicios para hacerte el trabajo sucio.

Esta guerra la tienes perdida, entre otras cosas porque no te llamas Enzo. 

Trooper and the maid [II]


Antes de nada, deciros que no me organiza la agenda ni Leo Turrini ni Luca Cordero di Montezemolo y sus montajes, de forma que siguiendo mi guión particular y con vuestro permiso, voy a centrarme en la entrada que tenía previsto publicar esta tarde, no sea que con tanto cabestro como anda suelto, por exceso de noticias reseñables acabe por dejarla sin escribir.

Y es que sí, hoy tocaba referirme a ese feo asunto que trajo a colación Tadeo la noche del domingo, acerca de la posibilidad de que el juez de la horca, nuestro cachondo Charlie, hubiera temblado primero a la hora sacar a Maylander de su agujero por el asuntico de nada por el cual, Adrian dejaba clavado y calado su Sauber a la entrada de la recta de tribunas de Hockenheim, ocupando para más bemoles la mitad de la pista, y luego, tras echar las pertinentes cuentas, decidía que la seguridad de todos los participantes importaba bastante menos que el triunfo de Nico en casa.

lunes, 21 de julio de 2014

Historia de un halcón y medio


Dicen que las entrevistas delatan sobre todo a quien hace las preguntas, y si es cierto que me apeé definitivamente de El País por lo que hicieron con Enric González, no es menos verdad que mi guerra particular con el diario supuestamente más serio de España venía de lejos, ya que su sección dedicada a la Fórmula 1 mostró en 2007 el aldeanismo rancio que profesan los que vuelven la espalda a lo que deberían defender con uñas y dientes, como hacen precisamente en esos santuarios de la información donde muchos periodistas dicen posar sus ojos para tomar ejemplo.

Por esto y porque en casa siempre ha sido difícil hablar de Fórmula 1 con gente bien informada a través de los medios generalistas y prensa deportiva, me lancé al monte izando las velas de Nürburgring por primera vez, con mis pobres conocimientos como bagaje, acompañándolos en el petate de algo de cecina, calcetines, un par de mudas, ropa de invierno y mi inseparable Jungle King

Nací a una edad muy temprana


De la mano de los productores de «Silverstone. Si te sales de la raya te llevamos esposado» ayer llegaba a nuestras pantallas «Hockenheimring. ¡Haz lo que te salga de las pelotas!»

La fotografía no corresponde al Gran Premio de Alemania, ni siquiera a sus entrenamientos o calificación, pertenece a uno de esos lugares en los que importa un pimiento que los monoplazas se salgan de la pista y no a esos otros, en los que se hace menester que la organización ponga baguettes para impedirlo o sencillamente la peña está avisada de que como alguien ponga las cuatro ruedas fuera de lo que se considera trazado, se expone a que le caiga la del pulpo siempre y cuando no se apellide Vettel.

domingo, 20 de julio de 2014

Mad Max Hamilton


No sé lo que pensarán ustedes, pero estas escenificaciones de potencia me empiezan a cansar un poco, y no tanto por el protagonista, en este caso Lewis Hamilton, sino más bien por los comentarios que hay que leer después.

Que sí, que queda precioso ver a un tío salir de atrás y llegar al podio, pero si en su día cuantifiqué los daños que produce todo esto cuando el intérprete era Sebastian, no voy a ser tan necio de renunciar a mullir a golpes el mismo flanco del espectáculo, y es que con un misil, estas cosas resultan sumamente sencillas.

¡Si me queréis. Irse!


Inevitable recordar a la faraona, comprobando una vez más que en Alemania (Germany, que dirían las finas) como en carreras anteriores, cuando sacan del garaje en Q3 a Daniel, a Sebastian termina por dolerle la cabeza.

Marko sale y grita: ‪¡Mi hija no se puede casar. Si me queréis algo, irse!, lo malo es que el austriaco no tiene el tirón de la grandísima Lola ni le quieren como la queríamos a ella, de forma que con chasis nuevo o chasis viejo, con casco más o menos pintoresco, todo el mundo mira a Vettel intentando escudriñar qué demonios le pasa al tetracampeón más joven de la historia, que con casi diez carreras transcurridas, parece incapaz de quitarse la mala suerte de encima, lo que en sentido estricto, ya supone tener mala pata.

sábado, 19 de julio de 2014

Nos van a partir la cara


Tras el grandioso «tengo fobia a Ferrari pero de manera razonada», surge el inevitable «la mejoría de Williams podría ser una jugada estratégica de Mercedes AMG por evitar que se acerquen sus rivales.»

¿No notáis nada raro...? Mirad bien lo que he puesto más arriba, ¿no veis a través de esas afirmaciones a un tipo que trata de engañarse con la ilusión de que es calibrado y equidistante, de esos que jamás incurrirían en conspiraciones, que bien podrían pasar por auténticos patanegras gracias a la solemnidad con que hablan? Pues bien, enfrentaros al espejo y pronunciad en voz alta: me pasa lo mismo, soy tan idiota como él y creo en similares espejismos, porque cada vez que alguien menciona que viene Ross Brawn o que Fernando ficha por Honda, asumo como cierta una puerta por la cuál evadirme de una realidad que no aguanto...