lunes, 2 de mayo de 2016

Una décima cayó en la arena


El querubín nórdico no se encontraba cómodo en Sochi, pero allí estaban Minttu y Robin, y él, haciendo las cosas a su manera.

Arrivabene le afeaba ayer viniendo a decir que después del Safety Car, Ferrari esperaba más de Raikkonen, pero hay que comprender al de Marlboro: no debió ver con qué soltura, Hamilton le quitó las pegatinas al SF16-H número 7; no asimiló a tiempo que sin Vettel, La Scuderia puede y debe sobrevivir; el pobrecico no entendía todavía lo que dejé escrito el jueves pasado: Kimi está perfectamente capacitado para resolver la ecuación que plantea una religión sin mesías, porque su frialdad es un activo que hoy más que nunca, habría que explotar cuando se tienen dos dedos de frente e incluso cuando no se tienen, ya me entendéis.

Quiero creer que no


La foto es mala, lo sé, pero no importa porque la historia a la que pertenece también lo es: Helmut Marko, jefe del Programa de Jóvenes Pilotos de Red Bull, recrimina a Jaime Alguersauri haber estorbado en pista a Sebastian Vettel en Corea 2012 [vídeo].

Todo parece normal en la escena. Todos llevan los mismos o parecidos distintivos correspondientes a la  fábrica de bebidas energéticas, pero hay un matiz que la convierte en bochornosa: Alguersuari y Tost, en primer plano, desempeñan su labor en Toro Rosso y en el interior de su box, Marko está defendiendo los intereses de un piloto que conduce para Red Bull...

Poderío


Ayer fue el día de Nico, y convendría que no cayésemos en la trampa de pensar que fue el día de Sebastian por mucho que éste se empeñase en copar todos los focos y todos los micrófonos y todas las miradas y todos los oídos. Kvyat metió la pata hasta el corvejón y se disculpó. La FIA sancionó al ruso y ahí debería haberse quedado todo.

Los lances de carerra son crueles e injustos por definición, y además, tienen la fea costumbre de resultar más crueles e injustos si cabe, si suceden en los primeros compases de las pruebas. Yo no le daría más vueltas.

domingo, 1 de mayo de 2016

El contracuñadismo


El contracuñadismo es un movimiento cuñadil opuesto al convencional cuñadismo, que habita junto a este último y compartiendo espacio con halcones y rapaces, en los riscos, paredes y afiladas crestas de nuestra maltratada geografía planetaria. 

Dicen que desde ahí arriba todo se ve mejor, aunque el contracuñado es en esencia más cobardica que el cuñado y los más bellos representantes de la familia falconidae. Dios lo ha engalanado con asombrosas capacidades pero no con la de lanzarse al vacío ni mucho menos a la aventura sin paracaídas. Lo suyo es cantar Estamos tan agustito, pero a veces, entra en pérdida, stall que diría don Timoteo Briet.

miércoles, 27 de abril de 2016

Fin de existencias


Doy por descontado que los integrantes del cosplay ferrarista estarán dando palmas con las orejas ante la posibilidad de que Red Bull se eche encima de la rossa.

Ferrari siempre ha estado por encima de sus pilotos, pero hay nombres que han merecido que el ferrarismo más hipócrita les diera la espalda para tomar vacaciones en Milton Keynes, incluso con años de retroactividad. Así las cosas, sabiendo con antelación meridiana qué iba a pasar en 2014, existe quien a finales de 2009 se abrazó a la fe que iba a dar por el flete a Maranello durante cuatro años consecutivos, y disfrutando, oíga, que siempre hubo tiempo para volver a la religión más religión de todas, señalando a los tifosi impostados, poniéndose un avatar con la imagen del Kaiser, o hablando de lo pérfido que era Montezemolo y lo mucho que cobraba...

martes, 26 de abril de 2016

Revisad el cinturón de seguridad


Lo comentaba de rondón el otro día [La clave de China es redonda] y lo mencionaba ayer en SafetyCast. Intenté acabar por la noche lo que tenía medio a escribir, pero ha sido hoy, momento en que se ha comenzado a barajar la posibilidad de que haya muy pocas paradas en el Gran Premio de Rusia que se celebrará este próximo fin de semana, cuando me he juramentado a hablar del affaire ultrasofts aunque tenga los ojos en la nuca.

Hay miedo a meterse con Pirelli, pero la milanesa juega al mismo juego que nosotros y puede jodernos algunas carreras. Por ello merece de vez en cuándo que alguien le dé un aldabonazo. Pone el balón y puede llevárselo a casa si el partido no sale como tenía previsto. Es el proveedor único de gomas para el campeonato y no estamos hablando de condones, sino de una parte importante del actual modelo de competición. Sí, cuando la caga se me merece dos boinazos si no alguno más.

domingo, 24 de abril de 2016

Mañana será diferente, Raymond


Raymond Blancafort se ha jubilado y mañana será diferente, al menos para mí. No solía estar de acuerdo con sus artículos pero acostumbraba a encontrar tiempo cada lunes para echar un ojo a lo que decía Raymond, porque entre líneas, siempre había algo de eso que él ha vivido y nos hace tanta falta.

Vivimos una cultura carroñera. Morimos o nos matan para alimentarse de nosotros, de lo que fuimos, de lo que escribimos o hicimos. A mí me han matado muchas veces, en la última me dedicaron un bonito epitafio: fuerza de la naturaleza me llamaron...