miércoles, 22 de junio de 2016

Well done Bakú


No es la primera vez que Lewis se lía la herramienta con los botones del volante, ni seguramente será la última. 

Bien, vale, nos hemos reído mucho con lo sucedido en Bakú, con esa ocurrencia suya de «pues ahora lo toco todo hasta que dé en la tecla», con los memes y chistes en redes que originó el asunto, y por supuesto, con la evidencia de que al británico se la trae al pairo la ortodoxia y su compañero le saca ventaja en eso que se dice ahora de «hacer los deberes», pero hay un debate de fondo sobre el que se está pasando de puntillas y me apetecía echar el ratito amargando la tarde a los que lo tienen todo claro.

martes, 21 de junio de 2016

La Scuderia


Si quitamos de la ecuación un presidente ansioso que mejor haría en mantener la boca cerrada, y una prensa que consulta en contadas ocasiones el diccionario, y eso si sabe de su existencia, y persevera además en hacer noticia de cualquier cosa, nos encontramos con que en Bakú, Ferrari estuvo excelsa... para ser la segunda escudería de la parrilla.

No hay nada malo en ser el segundo equipo cuando el reglamento técnico impide que exista margen para acercarse a Mercedes AMG. Es más, yo diría que es algo intrínsecamente bueno, porque además, Maranello se está defendiendo bien en esa posición y es más que seguro, que la tenga en el bolsillo antes de que retornemos de las vacaciones de verano.

domingo, 19 de junio de 2016

Cuando fuimos los mejores #25TLM16 [11]


El título de esta entrada se corresponde con el de una canción de Loquillo. No siento prisa ni presión. En la cabeza de la carrera el Porsche 919 Hybrid de Dumas, Jani y Lieb, está en boxes y mis preguntas de ayer al mediodía ya tienen respuesta: Webber no va a ganar, Merhi es fabuloso pero tampoco va a ganar, el Corvette de Antonio viaja demasiado lejos como para vencer en 2016, y mis dedos han encontrado a lo largo de estas horas la calma que necesitaban.

Los troll y el spam descansan en domingo. Los cimientos de Nürbu resisten todavía, y temprano, sorbiendo aquél café del que os hablaba en la entrada #25TLM16 [09], me ha dado por reflexionar en que la auténtica libertad ni se piensa ni se versiona, se ejerce. Con la misma, Eileentxu y yo nos hemos bajado a la playa de Gorliz como si paseásemos por Le Mans, mientras el único Porsche que cuenta y los dos Toyota, dirimían sus cuitas sobre el asfalto de La Sarthe.

Sueños de neón #25TLM16 [10]


Hay pocas cosas más gratificantes para el ser humano que coger el sueño cuando el cuerpo lo pide, pero en Le Mans todo es estado de vigilia, incluso cuando los componentes de los equipos hacen que descansan.

Prestos a saltar como resortes a la mínima orden, los integrantes de este ejército de hormigas que se arremolina alrededor de cada coche que compite, saben de sobra lo que es dormir con un ojo abierto y el otro cerrado. Pase lo que pase, su mayor riesgo consiste en que un compañero con ganas de jarana les haga una barrabasada, les ponga encima un muñeco de trapo e inmortalice el instante, les pinte la cara con rotulador, les cuelgue del cuello un cartel con mensaje incisivo o gracioso... Parece asumible.

El largo ahora #25TLM16 [09]


Mientras los vehículos rompen lo que queda de madrugada con el ruido de sus motores, la vida en Le Mans parece concentrarse a estas horas en los garajes.

Mientras escribo estas líneas Porsche acaba de recuperar la cabeza de la carrera con su vehículo número 2. A una vuelta, los Toyota. Mucho más allá, los Audi. Pero tan sólo se ha disputado la mitad de la prueba y casi queda la otra mitad entera por delante.

sábado, 18 de junio de 2016

El coche #25TLM16 [08]


Tenía ganas de titular una entrada así: El coche, con rotundidad, sin asomo de duda ni sonrojo.

Y es que a ver, el vehículo de cuatro ruedas (de seis en el caso del P34 de Tyrrell en Fórmula 1), es el protagonista absoluto de las carreras. El hombre que lo conduce puede flaquear, puede llevarlo a jardines de difícil salida, pero hasta que el cacharro no dice basta, todo sigue siendo posible.

Doblar la rodilla #25TLM16 [07]


Es pronto para certificar nada. Si algo tienen las 24 Horas de Le Mans es que son impredecibles, aunque a estas horas, parece que pintan bastos para las aspiraciones de la armada Audi.

Vivimos en una elipse social que alaba tanto el éxito, que parece que doblar la rodilla ante un contrincante fuese poco menos que pecado, y mortal. Además, Porsche puede vencer en esta edición de la prueba más dura en resistencia aunque las tiene tiesas con Toyota en estos momentos, pero el fabricante de Stuttgart pertenece al mismo grupo empresarial que Audi, VAG (Volkswagen Aktiengesellschaft), y una cosa lleva a la otra, y lo que está sucediendo en 2016 podría resultar muy similar a lo que llevó a Bentley a vencer en la carrera gala en 2003...