jueves, 5 de enero de 2017

En serio, ¿el DRS... y las gomas?


El alonsismo es muy perro, sigue dando problemas y poniendo peros aunque Fernando lleve un par de añitos que ni pincha ni corta.

Cuando Liberty Media propone un enfoque más espectacular para el deporte (reitero: más); media parrilla está como chiquillos con zapatos nuevos ante el cambio de reglamento que se materializará allá como a mediados de febrero; Ross Brawn, a quien hay que creer siempre, considera que la actual Fórmula 1 sería mejorable, idea a la que se suma Jackie Stewart; Bernie no ha parado de echar pestes sobre el formato de su negocio, incluso afirmando que no compraría una entrada para asistir a una de sus pruebas...

Mejor me dejo de descripciones que me quedo sin entrada. En fin, la Fórmula 1 está hecha unos zorros y negarlo es de gilipollas, y que me disculpe quien se sienta aludido. Los circuitos andan en pie de guerra, las audiencias se resienten cada temporada que pasa y el espectáculo flaquea por los cuatro costados, pero ha salido publicado un artículo [dentro enlace] que afirma que el DRS ha ayudado a mejorarlo, et voilà!, al final, la culpa de ver las cosas negras la tiene el alonsismo. ¡Ahí, con dos cojones!

Vaya por delante mi más profundo respeto por quien prefiere verlo todo de color de rosa, incluso golpeando día sí y día también, los flancos de una afición (al asturiano) que ha hecho por el deporte en España lo que no está escrito. Pero no jodamos la marrana echando la culpa a quien no la tiene y, menos, enarbolando un argumento que adolece de una bisoñez sin parangón.

El rollo éste de que el DRS ha mejorado un espectáculo que hace agua, es literalmente infantil. Primero de todo por ir contra corriente, pues repito: los pilotos, los equipos, los circuitos e incluso Bernie y los nuevos propietarios, inciden en que había que cambiarlo, y precisamente, para hacerlo, se ha parido el reglamento 2017. Y segundo, porque si bien es cierto que a partir de 2009 se percibe un mayor número de adelantamientos, no es menos verdad que esta etapa gloriosa coincide en el tiempo con la prohibición de entrenamientos (finales de 2008) y la aparición en el escenario de la llamada F1 Low Cost.

Es importante tener esto en cuenta porque sin entrenamientos, un porcentaje bastante alto de la parrilla dejaba de evolucionar temprano sus vehículos para centrar sus esfuerzos en los proyectos del año siguiente. Es decir: eran más fácil de adelantar. Y porque a partir de 2010 disfrutábamos de lo que se llamaba F1 barata, es decir, coches con pocas pretensiones que bien hacían de chicanes móviles, o bien originaban que las estadísticas se vinieran arriba porque eran facilísimos de adelantar, con DRS o si él.

La gráfica del artículo de marras es tremendamente elocuente:


Pero si nos hacen falta más pistas, ahí va otra:


El periodo de convivencia de los F1 baratos con los buenos se sitúa entre 2009/10 y el cambio de reglamento de 2014. A partir de ese momento, Hispania, Virgin, HRT, Marussia, Lotus inicial y Caterham, son historia. Y como se puede observar (en rojo), la curva alcanza su cumbre cuando todas ellas están en liza, y entra en declive, a pesar del DRS, precisamente cuando desaparecen los últimos exponentes de este formato: HRT (finales de 2012) y Caterham (finales de 2014).

Virgin/Marussia/Manor es un caso aparte aunque no tanto. La escudería de Dinnington se profesionaliza, lo que no impide que los adelantamientos sigan en descenso incluso en 2015.

¿Qué sucede en el periodo 2015/16 (azul)? Pues es sencillo de ver: los equipos se preparan para el cambio de normativa de 2017 y dejan de lado competir a partir de momentos tempranos de la temporada 2016, lo que permite que el gradiente vuelva a tender al alza ya que sus respectivos vehículos son más fáciles de adelantar.

¿El DRS ha aportado algo? Sin dudarlo juraría que no. Convierte los adelantamientos en artificiales y facilones, y ofrece una sensación sesgada de lo que sucede realmente en pista. ¿Pirelli ha mejorado en algo es espectáculo? También diría tajante que no, y no hace falta más que mirar cómo los adelantamientos de 2015, con DRS, son sensiblemente menores en cuantía que los habidos en 1991 y cercanos a los de 1992, sin DRS.

Obviamente, repito, respeto las opiniones de cada cuál, pero no se puede achacar al alonsismo una percepción más realista de las cosas, por mucho que no encaje en nuestros planteamientos.

Os leo.

3 comentarios:

Pablo Aranda dijo...

También es verdad que este año que entra supuestamente el aire sucio va a incrementarse, por lo que el DRS podría estar justificado. Sin embargo como tu dices, hasta ahora apenas ha dado del efecto esperado lejos de hacer 'facilones' los adelantamientos como tu mismo dices. Yo esperaría a ver esta temporada que tal va, y al final de esta empezar a plantearse una eliminación. Si sigue como hasta ahora desde luego. De momento una pretemporada muy interesante llena de preguntas, me está gustando mucho. Un saludo y feliz año, que todavía no te he dicho nada!!

Bertor dijo...

Personalmente, creo que el DRS ha sido una buena idea. Se trata de un sistema únicamente diseñado para adelantar. Hemos visto cómo, generalmente, servía para superar a coches lentos, pero cuando se trataba de dos coches punteros, la cosa cambiaba. Sí, ayuda, pero añade emoción.
Recordaréis amargamente (supongo) aquel GP en el que Alonso se desesperaba con su Ferrari tras un Renault (fíjate tú) al que no podía adelantar para rascar puntos y poder ganar un mundial. Y no es porque fuera Alonso. Si se tratara de un Hamilton en el último GP de 2016 me habría sentido igual de decepcionado, porque daba la sensación de que no le dejaban competir.
Sí, así es la competición, todos tienen ese problema y bla,bla,bla, pero no nos engañemos: la emoción está en los adelantamientos. Joder, ¡nos emociona hasta ver un Undercut en boxes! Y no es un adelantamiento como tal...
Hay un GP que tiene magia y atodos nos encanta ver año tras año (creo). Es el GP de Mónaco. Y nadie puede adelantar... Es el gran defecto que tiene. Es muy triste ver una carrera en fila de a uno sin apenas opciones de luchar.
Por eso, repito, el DRS para mí ha sido un punto a favor y a pesar de la explicación de las escuderías lentas y low cost, estoy seguro de que los adelantamientos se favorecen y hay muchos más desde su utilización. ¿Son artificiales? Puede ser. Pero evitan situaciones a veces aburridas.

anonimo dijo...

Evidentemente muchas categorías han chocado contra un equipo dominante, un año u otro. En los óvalos americanos encontramos el "hanford" (una especie de DRS fijo) para penalizar al que va delante, en varias categorías de turismos se penaliza con lastres a quienes suman puntos, o hacen podios, en algunas categorías se invierte la parrilla de largada total o parcialmente, y así una larga lista de etcéteras.
¿Le debemos el DRS al "you depend on your talent" de Fernando intentando sin éxito adelantar al Renault de Petrov (chasis pobre pero motor potente)?