jueves, 17 de agosto de 2017

Amanece en Montjüic


Ya no hay suficientes «Je suis» con que colmar tanto vacío y esta noche amarga, sin ganas apenas de nada, recuerdo lo que escribí hace apenas unas horas sobre eso de que las derrotas acostumbran a ser argumento en toda victoria. 

Barcelona ha sido golpeada por el demonio de la incertidumbre esta tarde, y en Gorliz, cuando los gatos arrullan a la luna, pienso en los miedos que tuve y jamás confesé, en lo que supone imaginar que te puede ocurrir a ti o suceder a uno de los tuyos, en la gente que entrará en las próximas horas en Nürbu esperando encontrar un milagro que le saque del aturdimiento. Algo a lo que aferrarse, algo que niegue la crudeza psicópata del mundo. Algo, en definitiva, que le ayude a conciliar el sueño...

Claro que hay respuestas


Estad tranquilos, no voy a desperdiciar el ratito escribiendo sobre los que esgrimen citas del pasado, o cifras y datos, como si fuesen espadas láser en Star Wars, ni mucho menos a meterme a desbrozar el jardín de geranios donde se distingue perfectamente quién es gente normalita y quién aficionado muy aficionado y mucho aficionado, que diría don Mariano.

Vaya por delante que me alegro infinito por los que lo tienen tan claro que jamás discutirían que Terelu Campos merece más reconocimiento como escritora porque vende más ejemplares que don Mario Vargas Llosa, aunque a lo peor todo se reduce a aquello que respondió Juan Marsé a Maria de la Pau Janer tras haber ganado el Premio Planeta 2005, certamen del que el barcelonés era jurado: «No te confundas, estoy hablando de literatura y no de vida literaria.»

miércoles, 16 de agosto de 2017

La zona de confort


Que me corrija alguien si me equivoco, pero se entiende por «zona de confort» todo aquello que nos produce miedo abandonar, incluso los miedos, valga la redundancia, que como silenciosos testigos decoran nuestro pequeño hábitat diario repleto de incomodidades a las que no sabemos ni queremos renunciar.

San Roque en Portugalete, mi pueblo natal, y este dieciséis de agosto se consume entre mis dedos mientras pensaba hace un instante en qué será de mí pasado mañana, ahora que por azares de la vida he descubierto que han empezado a cobrar sentido las muchas guerras que he peleado y de las que casi siempre he salido derrotado.

Alerón para torpes [03]


Terminamos con esta serie en esta misma entrada. Como os prometí, mañana publicaré otra, a modo de colofón, intentando explicar el interés que tenía Adrian Newey en utilizar la flexibilidad en el ala anterior desde prácticamente el estreno de la normativa 2009, pero básicamente acabamos aquí porque el periodo comprendido entre 2014 y finales de 2016, supone terreno yermo para el desarrollo del alerón delantero.

El reglamento 2014 impone el morro inclinado y un escape con salida única, lo que a la postre supone un enorme retroceso en el apartado aerodinámico: menos aire delante y menor influencia del difusor atrás. El protagonista de esta saga mantiene sus dimensiones, y doy por seguro que nos habría ofrecido sabrosas sorpresas de no haber interferido la aparición de las unidades de potencia híbridas.

Brick England [Honda]


Lo cierto es que ésta ya nos lo sabíamos, así que los menos que podemos hacer es fingir que la cosa nos ha pillado por sorpresa o nos ha dejado patidifusos de la muerte, y exclamar llevándonos las manos a los carrillos: ¡Que Honda resiste y de aquel divorcio tan cacareado con la inglesa ¿nada de nada...?! ¡No me lo puedo creer...!

Bueno, ya hemos hecho méritos para una portada en la prensa rosa, con exclusiva incluida, y si la cosa se pone realmente bonita, para hacer un De Luxe en Telecinco, pero tampoco nos vengamos demasiado arriba ahora que hemos tomado conciencia de que vamos muy por delante de los bien informados, y recordemos juntos aquella vieja entrada que escribí en abril [Cuidado con los «Saltos de Fe»] en la que advertía: «... tras cualquier cosa que parezca milagrosa en Fórmula 1 acostumbra a haber toneladas de trabajo y esfuerzo.»

martes, 15 de agosto de 2017

Las lágrimas de Gene


Puntualmente, fiel a la cita, Gene Haas ha comenzado a reflexionar sobre lo crudete que anda el negocio como hizo el año pasado, fecha de estreno de su escudería en El Circo, y seguramente como hará el año que viene por las mismas fechas, más o menos.

No le falta razón al de Ohio ni pretendo quitársela. La Fórmula 1 es, actualmente me refiero, un enorme monumento a la desigualdad que se explica en base a que hay uno, dos y con suerte tres equipos, que son mejores que el resto porque al resto no le queda otra que ser peores, que diría don Manuel Alcántara. 

El año de Hulk


El campeón de la edición 2015 de la 24 Horas de Le Mans junto a Earl Bamber y Nick Tandy, iba para repetir hazaña al año siguiente, pero Bernie se sacó de la manga un Gran Premio de Europa en Azerbaiyán que solapaba fechas con la gran cita de La Résistance y allí terminó todo.

Mira que resultaba sencillo tirar del hilo que había tendido Nico...